Motivando a Los Docentes a Ser Docentes Motivantes

por Mary Burns, Centro de Desarrollo Educativo [EDC]

La motivación casi siempre le ganará al simple talento.

Norman Ralph Augustine

¿Por qué debería preocuparnos la motivación de los y las docentes?                                                                                    Cuando hablamos con los responsables de diseñar políticas acerca de la importancia de motivar a los y las docentes, en ocasiones, puede resultar en caras de sorpresa. En muchas ocasiones, pensar en la motivación docente puede parecer un lujo que los sistemas educativos no pueden permitirse. Además, muchos líderes educativos han adoptado un modo de pensar estándar en el cual los docentes son vistos, casi por naturaleza, sin motivación. En este artículo se analiza la motivación docente, lo que abarca, porqué la motivación docente es importante, y lo que los sistemas educativos pueden empezar a hacer para abordar la motivación docente.

“La motivación docente” es un catálogo de factores intrínsecos y extrínsecos que incentivan a los docentes a participar en ciertas prácticas y comportamientos. Sólo para mencionar algunos, la motivación incluye la satisfacción del trabajo del docente; su agencia y bienestar; sentido de profesionalismo; grado de auto-eficacia; sentimientos de valoración y de ser valorado; voluntad y capacidad de completar todos los requisitos profesionales; y la receptividad a las reformas e innovaciones. La motivación docente es a menudo una función de expectativas (la percepción de que sus esfuerzos conducirán al aprendizaje de los estudiantes), instrumentalidad (la percepción de que serán recompensados por sus esfuerzos) y capacidad (el deseo de alcanzar estas recompensas) (Vroom, 1964, citado en Kelley & Finnigan, 2003).

La motivación docente importa por varias razones.

Implicaciones políticas                                                            La motivación docente es crucial desde una perspectiva política. Los docentes que están motivados tienen menores índices de ausentismo y deserción (por ejemplo, dejar la profesión) que los docentes sin motivación (o desmotivados). El ausentismo, y en particular la deserción, dan lugar a la escasez de docentes y la pérdida de tiempo en la instrucción, que a su vez tiene efectos en el sistema educativo en general. Una menor cantidad de docentes enseñando significa clases más grandes, lo cual puede exacerbar los problemas de recursos, tener un impacto negativo en la calidad educativa, e influir negativamente en los resultados del aprendizaje (especialmente en áreas críticas tales como STEM). La escasez de docentes, especialmente en las zonas rurales y las comunidades pobres, exacerban las desigualdades y muchas veces, las tensiones regionales. Además, la deserción docente implica enormes cargas financieras en los sistemas educativos, por ejemplo, en los EE.UU. la carga es de $ 2.2 mil millones al año (Alliance for Excellent Education, 2015).

Implicaciones programáticas                                                La motivación docente es también importante para avanzar en las reformas educativas y en su implementación. Los docentes que están motivados están más inclinados a acoger y promulgar reformas educativas específicas y a apoyar la reforma educativa y la legislación progresiva en general (Jesus & Conboy, 2001).
Desde una perspectiva de implementación, los docentes que están motivados intrínsecamente se comprometen y completan tareas profesionales tales como la transferencia de lo aprendido en el desarrollo profesional a sus aulas de clases. Hacen esto, no sólo para cumplir, sino más bien porque perciben el valor inherente de tales reformas o innovaciones (Jesus & Lens, 2005).

Además de la implementación de reformas y nuevas prácticas adquiridas a través de oportunidades formales de desarrollo profesional, la motivación docente está también relacionada con la mejora general del docente. En términos generales, los individuos motivados están más inclinados a centrarse en nuevas ideas, dedicar más tiempo a aprender una tarea, y ser más propensos a recordar y retener información nueva, y por lo general, quieren seguir mejorando su oficio. La motivación tiene un componente emocional ,los docentes que quieren mejorar algún aspecto de su oficio estén comprometidos y disfrutan del esfuerzo; creer en estos esfuerzos producirá algún tipo de mejora en lo que hacen y sentirán mayor satisfacción cuando tengan éxito. De nuevo, estos aspectos de la motivación (expectativas, instrumentalidad y capacidad) pueden de hecho ayudar a los docentes a consolidar nueva información (Speelman & Kirsner de 2005, citados en Abadzi, 2015).

Efectos en los y las Estudiantes                                             La motivación también está ligada a la práctica. La motivación docente es vista como un buen indicador de la calidad de la enseñanza (Chalmers, 2007) y el cuidado de los y las estudiantes (Noddings, 2001). Estos dos componentes, la calidad (y el conjunto de comportamientos que forman parte de la calidad) y el cuidado son el núcleo de la enseñanza eficaz (Ferguson et al., 2015). De hecho, las investigaciones sobre la efectividad docente sugieren numerosos vínculos entre la motivación docente, la efectividad del docente y la motivación de los estudiantes. Los docentes que están motivados están más inclinados a motivar a sus estudiantes para aprender y a ayudarlos a aprender más efectivamente. En esencia, los docentes motivados motivan a sus estudiantes.

Desafortunadamente, los estudios muestran que los docentes sufren más de falta de motivación en el trabajo que otros grupos profesionales (Jesús y Conboy, 2001). Además, la docencia, en muchas partes del mundo, se ha convertido en una profesión cada vez más inestable. Esto es el resultado de los recortes presupuestarios; la debilidad de las economías nacionales que recortan los salarios de los funcionarios públicos; baja remuneración; su falta de atractivo como destino profesional comparado a otras ocupaciones; y en muchos casos, la culpa que los gobiernos y las sociedades echaron sobre los docentes de los fracasos de todo el sistema educativo.

La falta de docentes, en particular, la falta de docentes motivados pone en peligro tanto al sistema de educación como al bienestar económico de un país (ya que la educación y el crecimiento económico están tan estrechamente relacionados). Por lo tanto, ¿cómo pueden los responsables del diseño de políticas comenzar a promover políticas e iniciativas que promuevan la motivación docente?

Factores que Impactan la Motivación Docente       Primero es importante identificar algunos de los factores que influencian la motivación docente. Aunque la siguiente lista no abarca todos los aspectos relacionados con la motivación, sí sugiere que los factores que afectan la motivación docente son complejos, discretos e interrelacionados:

• Reconocimiento social / situación laboral: En aquellos países donde la situación laboral y el reconocimiento social de la docencia son altos (Singapur, Japón, China y Finlandia), los Ministerios de Educación son capaces de atraer a los mejores candidatos a la profesión docente y retenerlos. También son capaces de garantizar, a través de una amplia preparación o rigurosos exámenes, “la preparación” de estos candidatos para ser docentes. El reclutamiento riguroso, las altas expectativas para los docentes, hacer la entrada a la profesión docente más exigente y la responsabilidad mutua (por parte de los docentes y las instituciones que los preparan), en conjunto, confieren un mayor grado de respeto, valor y profesionalismo. Todo esto está asociado con la docencia como un alto estatus laboral.
• Pago y beneficios: el pago de los docentes a menudo suscita la oposición de los gobiernos o el público en general, especialmente en los sistemas educativos de bajo rendimiento. La evidencia puede estar mezclada con el grado en el cual el aumento del pago (en forma de incentivos monetarios) y beneficios contribuyen a la motivación. Sin embargo, la baja remuneración disuade a muchos candidatos potencialmente eficaces de unirse a la profesión y conduce a otros a abandonar o mantener puestos de trabajo adicionales, lo que a su vez conduce a menudo el ausentismo y el bajo rendimiento. Las investigaciones son bastante consistentes en notar que el salario y un sistema adecuado de incentivos pueden tanto motivar como retener a los buenos docentes (Vaillant, 2006).
• Condiciones laborales: Los ambientes de trabajo solidarios, estimulantes, seguros y estables, condiciones de trabajo dignas, las percepciones de ser tratado justamente, el acceso a los materiales y recursos de enseñanza, y un entorno donde la voz del docente es oída, valorada y respetada, todo contribuye a la motivación docente y a la satisfacción del trabajo (NCTAF, 2016).
• Preparación y apoyo: la preparación de calidad, el desarrollo profesional, la tutoría, las oportunidades de aprender con pares, la retroalimentación supervisada, y ayudar a los docentes a lo largo de una trayectoria de aprendizajes permanentes están estrechamente conectados a la práctica en el aula de clase y al aprendizaje del estudiante (Vaillant, 2006). La calidad de estas experiencias de aprendizaje profesional y su impacto empírico tanto en la práctica docente como en los logros de los estudiantes está estrechamente ligada a un aumento de la auto-eficacia (la creencia de que él/ella puede enseñar bien), el compromiso y la motivación docente (Timperley, 2008).
• La participación en las reformas: Integrar la voz de los docentes en la formulación de políticas y programas que los afectan como individuos, sus condiciones de trabajo, sus escuelas y sus estudiantes (NCTAF, 2016) también está asociado con la agencia y motivación docente. Si los objetivos de una innovación o reforma en particular están claramente definidos, moderadamente desafiante y aceptados por los docentes, ellos están más inclinados a acogerlas y aprobarlas (Heneman y Milanowski, 1999).

Motivar a Los y Las Docentes para Motivar a Los y Las Estudiantes                                                                                  Los docentes que están motivados ejemplifican muchas de las cualidades que se asocian con la motivación y que están muy correlacionadas con los mejores resultados de aprendizaje de los estudiantes. En breve, los docentes que están motivados motivan a sus estudiantes a aprender y trascienden los límites de sus propias expectativas. Tal y como sugiere la sección anterior sobre los factores que influyen en la motivación docente, hay mucho que hacer en el ámbito de la política para crear una masa crítica de docentes motivados, especialmente en comunidades y poblaciones estudiantiles necesitadas, en situación de riesgo y vulnerables.

Los responsables del diseño de políticas pueden y deben colaborar con los docentes y hacer que participen en las decisiones respecto al diseño de políticas, en vez de ignorarlos o hacer que participen en las márgenes. Juntos, los responsables del diseño de políticas y los docentes pueden moverse en nuevas direcciones para promover una mayor cualificación, mejores estándares y mayor responsabilidad entre todos los funcionarios de educación, incluidos los docentes. Sin embargo, estas políticas deben ir acompañadas de esfuerzos igualmente serios para mejorar el status, el profesionalismo y el pago de la profesión docente.

La formulación de políticas es a menudo un reflejo de los valores públicos y sociales más amplios. En muchas partes del mundo, necesitamos un “reinicio” social sobre el valor y la importancia de la enseñanza y de ser docente. Tanto en el esfera pública como en las oficinas gubernamentales, la enseñanza debe ser re-imaginada por lo que es y debería ser -un arte muy complejo que implica el conocimiento transversal y habilidades en la educación, la teoría del aprendizaje, la psicología, la sociología, el trabajo social clínico, la pedagogía , el contenido, la tecnología, la teoría de la evaluación, el desarrollo infantil y adolescente, y la teoría de la comunicación- versus la forma en que se considera en la actualidad –una ocupación semi-profesional en la que cualquier persona con un nivel moderado de educación, bajas aspiraciones y una ética de trabajo comprometida se involucra. Y debemos hacer esto de manera rápida y seriamente.
Grupo de Trabajo de Motivación Docente                      Para más información, recursos y herramientas sobre motivación docente, puede visitar el sitio Web (y unirse) del Grupo de Trabajo de Motivación Docente. Este grupo de trabajo reúne investigaciones realizadas entorno a la dinámica de la motivación docente en todo el mundo; identifica vacíos en la investigación y guía una agenda de investigación interorganizacional; y sirve como un centro de información de lecciones sobre la motivación docente y de recomendaciones para mejorar y sostener la motivación docente como parte del esfuerzo para mejorar los resultados del aprendizaje de los estudiantes.


Referencias
  • Abadzi, H. (2015). Training the 21st-century worker: Policy advice from the dark network of implicit memory. Retrieved from http://www.ibe.unesco.org/sites/default/files/resources/wp-16-training_21st_century_worker_eng.pdf
  • Alliance for Excellent in Education. (2014). On the path to educational equity: Improving the effectiveness of beginning teachers. Retrieved from http://all4ed.org/wp-content/uploads/2014/07/PathToEquity.pdf
  • Burns, M. & Guajardo. J. (2014, February). Teacher motivation in low–income contexts. Global Partnership for Education, Education for All Blog. Retrieved from http://www.globalpartnership.org/blog/teacher-motivation-low-income-contexts
  • Chalmers, D. (2007). A review of Australian and international quality systems and indicators of learning and teaching. Sydney, Australia: Carrick Institute for Learning and Teaching in Higher
    Education Ltd.
  • Ferguson, R., Phillips, F., Rowley, J.S.F. & Friedlander, J.W. (2015, October). The Influence of teaching beyond standardized test scores: Engagement, mindsets, and agency. Retrieved from http://www.agi.harvard.edu/projects/TeachingandAgency.pdf
  • Heneman, H. G., & Milanowski, A. (1999). Teacher attitudes about teacher bonuses under school-
    based performance award programs. Journal for Personnel Evaluation in Education, 12(4), 327-342
  • Kelley, C.J. & Finnigan, K. (2003). The effects of organizational context on teacher expectancy. Educational Administration Quarterly, 39: 603. DOI: 10.1177/0013161X03257299
  • Jesus, S. N., & Lens, W. (2005). An integrated model for the study of teacher motivation. Applied Psychology: An International Review, 54(1), 119-134.
  • Jesus, S. N. & Conboy, J. (2001). A stress management course to prevent teacher distress. The International Journal of Educational Management, 15(3), 131-137.
  • National Commission on Teaching and America’s Future. (2016). What matters now: A new compact for teaching and learning. Washington, DC: Author
  • Noddings, N. (2001). The caring teacher. In V. Richardson (ed). Handbook of Research on Teaching (4th ed.). Washington, DC: American Educational Research Association, 99–105.
  • Timperley, H. (2008). Teacher professional learning and development. Educational Practices Series, 18. Geneva, Switzerland: International Academy of Education and International Bureau of Education.
  • Vaillant, D. (2006). Documentos de Trabajo de la OIE sobre el Currículo No 2, julio de 2006. SOS Profesión Docente: Al Rescate del Currículum Escolar. Retrieved from http://www.ibe.unesco.org/resourcebank/working_papers.htm

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Mary Burns (mburns@edc.org) es una especialista senior en tecnólogías del aprendizaje en el Centro de Desarrollo Educativo {EDC). Trabaja en temas relacionados con la calidad y el desarrollo profesional docente en todo el mundo, contribuyendo a políticas e investigaciones, al diseño del desarrollo profesional docente y al apoyo de programas, y a la enseñanza y el entrenamiento de docentes de primaria, secundaria y universitarios. Mary habla español, francés y portugués, y ha publicado ampliamente sobre desarrollo profesional e instrucción docente.

Enseñando las Habilidades del Siglo XXI

por Daniel Pier

Para algunos/as docentes, la frase “habilidades del siglo XXI” evoca imágenes de estudiantes aprendiendo a utilizar lo último en tecnología. Sin embargo, un amplio consenso reconoce que la alfabetización tecnológica es sólo una, de una serie de habilidades que no se enfatizan en entornos educativos tradicionales, y las cuales se están volviendo cada vez más importantes para el éxito de los y las estudiantes en el trabajo y la vida.

La RIED tuvo el privilegio de asistir al seminario “Aprendizaje y Docencia en la Agenda de Educación

El Coordinador de la RIED, el Sr. Daniel Pier en el seminario "Aprendizaje y Docencia en la Agenda de Educación 2030" en Santiago de Chile, Chile

El Coordinador de la RIED, el Sr. Daniel Pier en
el seminario “Aprendizaje y Docencia en la Agenda de Educación 2030”
en Santiago de Chile, Chile

2030” en Santiago de Chile, Chile. En este seminario de tres días, organizado por la UNESCO, líderes de los ministerios de educación y otros expertos de toda Latinoamérica y el Caribe exploraron los temas de enseñanza, aprendizaje, y evaluación de las habilidades del siglo XX.

Como se señaló en la conferencia, las habilidades del siglo XXI incluyen, entre otras, la creatividad, el pensamiento crítico, la alfabetización informacional, la ciudadanía local y global, y la colaboración. Los ponentes reconocieron que la necesidad de incluir estas habilidades en los dominios tradicionales del conocimiento, tales como la lectura, la escritura y la aritmética, implica mayores exigencias para los docentes. De igual manera, la selección, preparación y evaluación de los docentes deben reflejar esta nueva realidad.

Los expertos compartieron varios ejemplos recientes de sistemas de escalafón docente para la selección y la retención de docentes, incluido el de Chile, el cual incluye cuatro evaluaciones obligatorias y dos opcionales que inciden en los niveles más altos de experiencia y se reflejan en correspondientes incrementos del salario. En cuanto a la preparación docente, los expertos afirmaron que la formación y el desarrollo profesional continuo de docentes deben estar más estrechamente ligados a la experiencia de la escuela y deben facilitar el aprendizaje entre pares. Entre las evaluaciones destacadas figuraban: los Pruebas SER de Bogotá, Colombia, que miden las habilidades ciudadanas, artísticas y físicas de los y las estudiantes; y el sistema de evaluación de estudiantes de Uruguay, que se realiza completamente en línea, ofreciendo a los docentes información inmediata sobre cómo sus estudiantes se están desempeñando.

Si bien los participantes de la conferencia claramente reconocieron que la región tiene que hacer grandes esfuerzos para incorporar la enseñanza eficaz de las habilidades del siglo XXI en los sistemas educativos de la región, las experiencias compartidas demuestran que se puede aprender mucho de las políticas, programas y prácticas existentes.

¿Cómo está usted, su escuela o su distrito incorporando las habilidades del siglo XXI? Por favor, compártanos su experiencia en la comunidad virtual de la RIED.


daniel_pier

Dan Pier es especialista en el desarrollo profesional docente y desarrollador de contenido con veinte años de experiencia en la educación, las comunicaciones, y gestión de proyectos. Es el coordinador de la Red Interamericana de Educación Docente (RIED) de la OEA.

 

¡Bienvenid@s!

Adriana Vilela Especialista en Educación y Coordinadora de la RIED

Adriana Vilela
Especialista en Educación y Ex-Coordinadora de la RIED

Es innegable el rol de los docentes como mediadores del proceso de enseñanza –aprendizaje. Sin embargo: ¿Cuál debe ser el rol del docente en las aulas de hoy?  En una sociedad que cambia en forma vertiginosa, en la cual sus ciudadanos necesitan más capacidad de adaptarse al cambio y más resiliencia que nunca, el rol del docente como líder y como guía es fundamental. Docentes creativos, que saben despertar la curiosidad de aprender en los estudiantes, que los desafían para florecer en todo su potencial, que les enseñan a ser responsables por su propio aprendizaje, a cooperar, a disentir en el respeto, a buscar soluciones a problemas reales, a participar positivamente en la vida escolar y en sus comunidades.

Docentes de Calidad, Educación de Calidad. Este es el principio que guía el quehacer de la Red Interamericana de Educación Docente (RIED) de la Organización de los Estados Americanos. Con la creación de este blog intentamos dar un espacio de expresión para los especialistas en educación de la comunidad de la RIED y un espacio de reflexión, discusión y generación de ideas para tod@s los docentes de América Latina.

¡Bienvenid@s!

Adriana Vilela

Especialista en Educación y Ex-Coordinadora de la RIED